divendres, 21 de febrer del 2014

LA CASA LIMPIA EN 20 MINUTOS



Para mí es muy importante tener la casa en orden en su mayor parte para poder funcionar bien. Me quita mucho tiempo que las cosas estén sucias o fuera de su sitio. Pero claro, nadie tiene tiempo para limpiar la casa de arriba a abajo cada día. Así que mi solución fue diseñar una rutina diaria, que no me llevara más de 20 minutos, para tener la casa en orden y ya poder dedicarme a otras cosas el resto del día. En mi caso prioricé con lo que era más importante mantener en orden o limpio para mí. Ésta es mi rutina diaria: 

-Recoger todas las cosas fuera del sitio.
-Cepillar los pelos de mi gata del sofá.
-Limpiar la mesa donde comemos.
-Limpiar el banco de la cocina y la inducción con un trapo.
-Hacer la cama.
-Recoger la ropa que haya por el medio.
-Repasar los sanitarios del baño con un trapo.*
-Limpiar el espejo del baño.
-Poner agua y comida a la gata y darle malta.
-Quitar lo que haya en el arenero de la gata.

*A mi me da mucha sensación de limpieza tener el lavabo libre de motas de polvo, pelos y pasta de dientes, así que para repasar los sanitarios, tengo un trapo en el baño y un vaporizador (el contenido de éste es: agua, lejía y limpiador de baños a partes iguales), rocío el trapo con el vaporizador y doy una pasada a los sanitarios que no necesita enjuague. En 2 minutos el baño está perfecto.

Aunque así leído parezca mucho, todo esto se lleva a cabo en unos 20 minutos, sobre todo si soy constante y lo llevo a cabo todos los días porque es prácticamente “limpiar sobre limpio” y así el resto del día la casa está recogida y arreglada, y todo el tiempo restante es para mí.

divendres, 14 de febrer del 2014

CUIDADO SEMANAL DEL PELO




Una vez a la semana, intento encontrar un rato para mi, mi momento de cuidarme y dedicado a mí, y aprovecho para hacerme tratamientos o mimarme un poco. Suelen ser los domingos.
Para cuidarme el pelo, me aplico una mascarilla una vez a la semana.
En mi caso, en vez de mascarilla, uso aceite de coco. También utilizo una toalla del mercadona que se llama la toalla secapelo, que es de microfibra, y lleva un botón para que se sujete mejor (así puedes ir haciendo otras cosas mientras llevas la mascarilla puesta).
Lo que hago es mojar la toalla con agua, y meterla en el microondas hasta que esté todo lo caliente que puedas soportar antes de quemarte, claro.  En mi caso con 2 o 3 minutos al máximo es suficiente.
Mientras está en el micro, me aplico el aceite por el pelo (de medios a puntas, ya que la capacidad natural del folículo piloso para nutrir el pelo, cubre unos 4 o 5 dedos desde la raíz, y ahí sería innecesario aplicar nutrientes). Me envuelvo la cabeza con la toalla calentita, y la llevo entre 15-20 minutos. Si quieres, puedes recalentarla cuando se enfríe, pero no es imprescindible hacerlo.
Pasado este tiempo, me lavo el pelo como siempre.
Para aprovechar el tiempo en que llevas el aceite y la toalla en la cabeza, ojea la entrada sobre "Rutina facial semanal"

RUTINA FACIAL SEMANAL (RUTINA SEMANAL PARA CUIDARSE UNA MISMA)



Una vez a la semana, intento dar un cuidado extra a la piel de la cara.
Con la cara bien limpia y desmaquillada, primero uso un exfoliante para eliminar la primera capa de piel, que suelen ser células muertas. Hacer esto ayuda a que cuando aplicas los demás productos, penetren y se absorban mejor  por la piel.
A continuación uso una mascarilla, la aplico y la llevo durante el tiempo especificado en las instrucciones.
Luego me lavo la cara y la retiro y ya estaría lista la piel para la rutina habitual de día o de noche.
Yo suelo buscar un rato para mí misma para hacer todo esto y más, es mi tiempo de la semana dedicado a mí, dedicado a cuidarme, y suele ser los domingos por la mañana.
Aprovecho este tiempo para hacerme algún tratamiento en el pelo, depilarme las cejas y arreglarme bien las uñas aunque no me las pinte.
Si te organizas bien, no es tanto tiempo, (siempre puedes usar mucho más si lo tienes...pero si eres una persona muy ocupada, con una hora bastaría para hacerlo todo).
Contabilicemos el tiempo (esto es lo que tardo yo):
-Me lavo bien la cara, uso el exfoliante y pongo a calentar en el microondas la toalla para el pelo*.
-Pongo la mascarilla en la cara (la que uso ahora necesita 15-20 minutos) y me pongo aceite de coco por todo el pelo.
-Me envuelvo el pelo en la toalla caliente y mientras el aceite y la mascarilla actúan, me arreglo las uñas pero no me las pinto (las despinto, las corto y las limo, y las de los pies también).
(HASTA AQUÍ NECESITAS UNA MEDIA HORA)
-me meto en la ducha para lavarme el pelo y retirar el aceite y a la vez quitarme también la mascarilla de la cara.
(AQUÍ YA ENTRA LO QUE UNA TARDA EN DUCHARSE Y ARREGLARSE)
Pero a mí me suele dar tiempo en media hora a lavarme el pelo, arreglarme y a veces, si no me encanto mucho hasta a depilarme las cejas. Y si no, pues tardo un poquito más y ya.
A veces, si me sobra el tiempo porque no tengo nada que hacer o porque he empezado a hacerlo todo más pronto, aprovecho y me repaso las piernas con la depiladora (esto suelo hacerlo antes de ducharme o, si llevo bien las uñas, mientras llevo la mascarilla en esos 20 minutos).
*la explicación de la toalla está en la entrada del cuidado semanal del pelo.

RUTINA FACIAL DE DÍA Y DE NOCHE



Lo más importante de una rutina facial diaria es que sea lo bastante rápida, cómoda y fácil como para mantenerla…si tenemos productos lujosos y pasos súper específicos, pero luego nos da muchísima pereza realizarlos, poco vamos a hacer por nuestra piel.
Yo he creado mi propia rutina con los básicos mínimos que cumplir para que sea efectiva pero no se me haga un mundo llevarla a cabo. También es verdad que cada tipo de piel tiene unas necesidades concretas, así que lo mejor es partir de una rutina de base y adaptarla a nosotras mismas.
Yo tengo la piel mixta, tirando a grasa, me gusta maquillarme a diario (con lo que “ensucio” más mi piel) y  no tengo tendencia a los granitos. Además, me puede más la pereza que la promesa de una piel perfecta de aquí unos años.  Ésta es la rutina que realizo yo:

MAÑANA
-Lavo la cara con agua (se supone que está limpia a fondo de la noche anterior)
-Tónico con un disco desmaquillante
-Contorno de ojos*
-Crema hidratante

NOCHE
-Lavo mi cara con agua y jabón de cara (sólo tengo la sensación de piel limpia cuando me lavo la cara con agua y jabón, para mí no es así con la leche limpiadora)
-Retiro los restos de máscara de pestañas que puedan quedar con desmaquillante de ojos.
-Tónico con un disco desmaquillante
-Contorno de ojos
-Crema hidratante

* Yo uso contorno de ojos porque me gusta pintarme a diario, y cuando te desmaquillas, frotas y rozas la zona del ojo más de lo normal. La piel de esta zona de la cara es la más fina, y si la castigas de más, lo normal es prestarle especial atención con un contorno de ojos

CÓMO CONSIGO INTEGRAR ESTAS RUTINAS EN MI VIDA PARA LLEVARLAS A CABO



Por la mañana es difícil llevar a cabo cualquier rutina extra porque todas vamos con el tiempo justo. Lo único que me ha funcionado a mí es meter de alguna forma esta rutina dentro de todo lo que hago por la mañana para que me salga hacerlo sin darme cuenta. Por ejemplo:
Una vez me he duchado (ya tienes la cara limpia de la ducha), me envuelvo con la toalla y en vez de frotarme para secarme, dejo que la piel se seque por contacto (lo que es mucho mejor para la piel). Uso ese tiempo en aplicarme el tónico y, mientras éste se absorbe, me lavo los dientes. Todavía envuelta en la toalla, me pongo el contorno de ojos y luego la crema hidratante (siempre en este orden, porque si te pones primero la crema hidratante, al poner el contorno de ojos, lo poco que queda de crema hidratante en tus dedos, entra en el ojo y créeme, no te va a gustar). A continuación, mientras se absorben las cremas, me pongo crema hidratante en el cuerpo y me visto. Ahora ya puedo pintarme porque la piel ha absorbido todos los productos.
Por la noche….uff, por la noche sí que es mi peor momento…¿quién quiere levantarse del sofá después de cenar, de camino a la cama, para mojarse la cara? Para mí es literalmente imposible… así que mi única solución es hacerlo antes de cenar... cuando llegas a casa o antes de ponerte a hacer la cena, en la tarde noche que aun te quedan algo de fuerzas después de todo el día, aprovecho y lo hago en un momento.  Así ya te puedes sentar a cenar tranquila y relajada, con la sensación de que estás cumpliendo con tus propósitos!